El ARSAT-1 está asegurado, lo cual es considerado una muy buena práctica en la industria satelital, que es de alto riesgo. En el caso del ARSAT-1 la contratación del seguro, además, se realizó bajo el imperativo de dar el debido resguardo a los bienes del Estado.
Aseguramiento del ARSAT-1

Además de proporcionar tranquilidad para las inversiones realizadas en el desarrollo de un satélite, la contratación de un seguro es un proceso exigente que puede ayudar a mejorar el producto final. Para obtener el aval del mercado reasegurador internacional, los satélites deben pasar intensos procesos de auditoría y revisión de procedimientos, de manejo del riesgo y de control de calidad, realizados bajo la observación de expertos internacionales y empresas de primera línea. Así sucedió en el caso de los satélites de ARSAT, que debió mostrar los detalles de ARSAT-1 y ARSAT-2 a los especialistas internacionales de los brokers y reaseguradores, realizar evaluaciones exhaustivas de los riesgos y someter el proceso de producción a intensas auditorías. Estas exigencias, al mismo tiempo que confirmaron la calidad del trabajo que se estaba realizando permitieron enriquecer la experiencia y el conocimiento de los equipos humanos de ARSAT e INVAP.

Como empresa estatal, al momento de decidir asegurar sus satélites, ARSAT fue en busca de Nación Seguros. A través de su compañía de reaseguros (Nación Reaseguros) contrató al broker internacional para la industria espacial internacional Aon ISB, uno de los tres nombres más respetados en el rubro, que cuenta entre sus clientes a varias de las principales compañías satelitales.

La auditoría liderada por Aon ISB concluyó exitosamente, razón por la cual el broker salió en busca de los reaseguradores internacionales. Los resultados obtenidos demuestran que los satélites fueron considerados muy confiables, recibiendo el mismo tratamiento que satélites de primera línea. En efecto, se otorgaron tasas que en promedio son un 50% más bajas que las que suele determinar el mercado para plataformas satelitales no recurrentes (nuevas). También es la primera vez que una plataforma inaugural obtiene una póliza de largo plazo. Esto nos permite afirmar que la Argentina produce satélites geoestacionarios que inspiran confianza.

La póliza, que cubre al ARSAT-1 y al ARSAT-2, fue otorgada el 1 de abril de 2014. Además de la posibilidad de iniciar rápidamente la reposición en caso de fallas irremediables, es en sí misma una prueba de máximo nivel que avala la calidad de nuestros satélites y de los procesos de diseño y producción.