El primer satélite geoestacionario fabricado en la Argentina afirma la capacidad del país para llevar adelante misiones tecnológicas de alta complejidad. Con su lanzamiento en octubre de 2014, el ARSAT-1 tiene por objetivo brindar servicios de TV, Internet, telefonía y datos.
Cobertura

El diseño de la huella del ARSAT-1, que concentra su potencia máxima sobre el territorio nacional –incluyendo las bases antárticas e Islas Malvinas– permite brindar conectividad de igual calidad a todas las regiones del país, enmarcándose así en las políticas públicas del Estado nacional para reducir la brecha digital. Su capacidad para incrementar la conectividad en todo el territorio nacional y su producción en el país demuestran que la Argentina está cumpliendo con el objetivo de ser un país con soberanía satelital.

Una vez finalizadas las pruebas del satélite en órbita que indicaron que estaba listo para brindar servicios, el Centro de Control de Operaciones de Red de la Estación Terrena Benavídez dio inicio a la migración controlada de servicios propios y de clientes desde el satélite alquilado AMC-6 al ARSAT-1. El satélite argentino también brinda servicios a nuevos clientes de ARSAT, empresa que se encuentra en un momento de gran crecimiento comercial. Transmite desde el 10 de diciembre de 2014.

Los servicios del ARSAT-1 incluyen Internet en lugares remotos, transporte de señales para canales de TV, redes de datos para organismos públicos y privados, conectividad en radiobases para operadores celulares y telefonía corporativa, entre otros.